Encuentro Mundial de las Familias: polémica invitación a un escandaloso jesuita

Fuente: FSSPX Actualidad

El Padre James Martin.

Aunque 10,000 personas firmaron una petición para protestar contra la presencia del Padre James Martin en el próximo Encuentro Mundial de las Familias, en Dublín, los organizadores del evento decidieron no cancelar la invitación.

El Padre Martin es un sacerdote jesuita cuyas opiniones poco ortodoxas sobre la homosexualidad son fuente de polémica. Director de la revista America y asesor de la Secretaría de Comunicaciones del Vaticano, el Padre James Martin, jesuita, publicó el libro Building a Bridge en junio de 2017. El subtítulo del libro explica su contenido: "Cómo la Iglesia Católica y la Comunidad LGBT Pueden Establecer una Relación de Respeto, Compasión y Sensibilidad". La contraportada contiene también una recomendación hecha por el Cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

El Cardenal Sarah reaccionó enérgicamente a esta publicación, denunciando al Padre Martin como "uno de los prelados que critica más abiertamente el mensaje de la Iglesia sobre la sexualidad". Otros prelados de alto rango, como Monseñor Athanasius Schneider, por ejemplo, y el Cardenal Raymond Burke, reaccionaron del mismo modo.

El jesuita no oculta la naturaleza poco ortodoxa de sus opiniones: "Gran parte del lenguaje empleado en el catecismo sobre la homosexualidad necesita ser actualizado", declaró el 6 de junio de 2017, para Religion News Service (RNS).

La participación del sacerdote en el Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en Dublín del 21 al 26 de agosto de 2018, en presencia del Papa Francisco, fue causa de indignación. Se envió una petición al arzobispo de Dublín, Monseñor Diarmuid Martin, pidiendo que se retirara la invitación hecha al Padre Martin, y se reunieron 10,000 firmas en el transcurso de algunos días, lo cual fue una prueba de la consternación de muchos católicos, desorientados por la actitud de sus pastores.

El arzobispo de Dublín se negó a hacer declaraciones sobre el tema, al igual que los organizadores del Encuentro Mundial de las Familias, quienes confirmaron la invitación al escandaloso jesuita.