Eurovisión: la bandera LGBT sustituye a la bandera de la UE

Fuente: FSSPX Actualidad

La bandera de la UE invadida por el arcoíris LGBT

El concurso de Eurovisión no es realmente un tema que pueda interesar a este sitio de noticias, pero las desviaciones observadas –y que han sido ampliamente reportadas en la prensa– merecen ser señaladas porque son características de una evolución, o más bien de una involución, de todo lo relacionado con la cultura, si es que todavía se puede hablar de cultura.

Sobre el contenido de dicha emisión, La Lettre Quotidienne de la revista de opinión Valeurs Actuelles del lunes 13 de mayo de 2024 tituló: “Eurovisión: incentivos para los no binarios y los satanistas”. Y escribe: "las actuaciones de algunos candidatos han desconcertado a muchos internautas: “Un poco escalofriante” o “Se supone que es una emisión familiar”, en reacción a la actuación de la candidata irlandesa.

Esta última, que quedó en 6ª posición, Bambie Thug, quien se define como no binaria y como una “popstar queer y gótica”, desarrolló una puesta en escena ocultista, disfrazada de bruja y rodeada de velas. Algunos consideraron que se trataba de un simulacro de ritual satanista.

El periódico Libération describe así al candidato suizo Nemo, ganador del concurso: "Vestido con una falda rosa pálido, medias y una chaqueta con volantes, mezcló el canto lírico con el rap". También fue el único “artista” que no desfiló, al inicio de la noche, con la bandera de su país, sino con “la bandera no binaria”, en referencia a su identidad de género.

Cuando se conoce el apego de los suizos a su bandera (que ondea delante de muchas casas), esta actitud plantea serias dudas. ¿Fue el candidato suizo el que triunfó o el candidato de los lobbys homosexuales y transgénero?

Prohibida la bandera de la UE, pero permitida la bandera LGBT

Esta situación se debe en parte a los acontecimientos actuales: la Unión Europea de Radiodifusión (UER), responsable del evento, explicó que la decisión, para este año, fue autorizar solo las banderas de los países participantes y la bandera arcoíris, símbolo de la comunidad LGTB. Es muy obvio, aunque no se expresa, que el objetivo era prohibir las banderas palestinas.

Como resultado, la bandera europea salpicada de estrellas fue excluida –lo que complació a varios– y la bandera LGBT fue colocada en pie de igualdad con las banderas nacionales, solo las autorizadas además de la bandera arcoíris. Todo un símbolo, pues se considera que dicha bandera une a los europeos más que la bandera oficial de la UE...

Cabría añadir que se trata de una bandera supranacional, porque no representa a un país, ni siquiera a un grupo de países, sino a una categoría particular de individuos, que constituyen una minoría muy grande en estos países: de hecho, encarna un tipo de religión a la que son sacrificados todos los ciudadanos, bajo pena de destierro social o incluso condena legal.

Al final, fue esta bandera la que sin duda mejor representó el evento organizado por la UER.