India: ultimátum en la arquidiócesis siro-malabar de Ernakulam-Angalamy

Fuente: FSSPX Actualidad

Una iglesia siro-malabar de la archieparquía de Ernakulam-Angalamy

El delegado pontificio enviado a la diócesis de Ernakulam-Angalamy (Kerala-India) para resolver la disputa litúrgica que divide a los católicos de rito siro-malabar alzó la voz y habló sobre las sanciones eclesiásticas que podrían tomarse contra los sacerdotes que persisten en su desobediencia.

"¡Vasil, vete a casa!" La situación quedó muy clara después de la llegada de Monseñor Vasil a Kerala el 4 de agosto de 2023, y los días se sucedieron al ritmo de las protestas de los fieles, animados por una parte del clero, que se opone a la aplicación de la "liturgia uniforme", decretada por la jerarquía católica local, y por la misma Roma.

El origen de esta disputa litúrgica es la oposición de algunos católicos de retornar a un rito que corrige las desviaciones que surgieron en las décadas anteriores. A pesar del llamamiento directo que les hizo el Papa Francisco, una parte importante de los sacerdotes y laicos de la arquidiócesis reclaman el uso de un rito que representa una ruptura con la tradición siro-malabar.

Al enviar como delegado personal del Santo Padre a Monseñor Cyril Vasil, Roma parece estar jugando su última carta y dando una oportunidad a los reacios de alinearse. Este es también el sentimiento que predominó durante la Misa de la Asunción celebrada por el prelado eslovaco en la catedral de Cochin, el 15 de agosto pasado.

Monseñor Vasil se dirigió a todos los fieles durante su homilía en estos términos: "Me gustaría hacerles a cada uno esta pregunta: ¿están con el Santo Padre o en su contra? ¿Quieren seguir siendo miembros de su Iglesia siro-malabar, o prefieren seguir a los alborotadores que los conducen a la desobediencia al Papa y los pastores legítimos a los que han sido confiados?"

Una advertencia lanzada contra los sacerdotes y fieles que podrían incurrir en las penas más severas previstas por la ley de la Iglesia contra los sediciosos: "Les advierto que el único fruto que saldrá de esta protesta y de esta actitud de rechazo obstinado será fuente de grandes males para la Iglesia, constituirá un gran escándalo para quienes los observan, y causará el daño espiritual que es fruto de la desobediencia a la voluntad de Dios".

Un ultimátum formal

El representante de la Santa Sede no se conformó con amenazas ambiguas: envió una carta a todos los sacerdotes de la arquidiócesis de Ernakulam-Angamaly instándolos a implementar la Santa Misa unificada a partir del 20 de agosto, según informó The New Indian Express, el 18 de agosto de 2023.

La pelota está ahora en la cancha de los opositores a las correcciones litúrgicas de la Misa siro-malabar. Es difícil ver cómo podrán salir del callejón sin salida en el que se han metido: huelgas de hambre, violencia física y ocupaciones de iglesias que tienen lugar desde hace varios meses.

Por ejemplo, el Padre Kuriakose Mundadan, secretario del consejo presbiteral, declaró que 450 de los 470 sacerdotes de la arquidiócesis no estaban dispuestos a transigir: habrá que ver si los contingentes de la disidencia son tan extremistas como se afirma.

Es posible que la oposición, si permanece lo suficientemente grande y unida, termine obteniendo algo, aunque es difícil adivinar qué cosa.

Lo cierto es que el drama que viven los católicos de Kerala se desarrolla bajo la mirada burlona de los hindúes del partido nacionalista gobernante que cuentan los puntos y ya se frotan las manos gracias a una disputa que solo debilita a una Iglesia cuya desaparición desean a toda costa.