Instalan gigantesca estatua de San Charbel al norte de Beirut

Fuente: FSSPX Actualidad

La estatua de San Charbel, en la carretera cerca de Jounieh. Agosto, 20, 2017.

El 20 de agosto del 2017, se instaló en la ciudad de Faraya, al norte del Líbano, una monumental estatua de San Charbel, santo patrono del país.

La estatua de casi 27 metros de altura y 40 toneladas de peso, es una obra realizada por el artista libanés Naef Alwa. También hará las veces de relicario, ya que un fragmento de hueso del ermitaño del monasterio de San Marón se colocará dentro de la estatua cuando se consagre el monumento. La ceremonia tendrá lugar el día de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre.

"Hay espacio para 6,000 personas alrededor de la estatua, lo cual la convierte en un buen lugar para llevar a cabo grandes celebraciones o misas en el exterior," explicó Fady Noun, un periodista de L'Orient Le Jour.

El traslado de la estatua requirió de una logística muy compleja, por sus colosales dimensiones. Para efectos de comparación, la estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro mide casi 40 metros de altura (incluyendo el pedestal de 9 metros.)

Según las declaraciones de Fady Noun, el monumento es el "resultado de un deseo y una promesa". El presidente de la ciudad de Faraya, Michel Salamé, es quien está detrás del proyecto. Todo comenzó con la idea de convertir la ciudad en un lugar más turístico. Pero, explica el diario francés libanés, "de modo circunstancial, su sobrino, que lleva el mismo nombre, contrajo meningitis en el 2016." Y según las declaraciones de los padres del joven Michel, gracias "a una milagrosa combinación de varios factores, en donde la medicina y la intercesión de San Charbel contribuyeron", el pequeño en estado de coma, logró recuperarse. Por tanto, "la promesa hecha por el presidente de la ciudad de Faraya se unió a la de los padres del pequeño Michel, y así comenzó el proyecto."

En respuesta al criticismo que calificó el proyecto de ostentoso, Michel Salomé se negó a permitir que sus intenciones fueran juzgadas, declarando únicamente: "No nos apena mostrar nuestra fe. ¡A quien le sorprenda, que mire hacia otro lado!"

La estatua de San Charbel sobre el pedestal.