Intento de incendio premeditado en la Basílica de la Agonía en Jerusalén

En la tarde del 4 de diciembre de 2020, en el mismo momento en que se celebraba, en la basílica del Santo Sepulcro, la ceremonia de entronización de Monseñor Pierbattista Pizzaballa, como Patriarca de Jerusalén de los Latinos, tuvo lugar un atentado incendiario en la Basílica de la Agonía, ubicada a los pies del Monte de los Olivos.

El portavoz de la policía de Israel, Micky Rosenfeld, indicó, muy lacónicamente, que "las unidades de la policía (habían) arrestado a un hombre de 49 años acusado de verter líquido inflamable al interior de la iglesia", causando un cierto "daño" al edificio.

El portavoz de los bomberos dijo que había enviado cuatro equipos al lugar, y que el fuego "afortunadamente no se extendió por toda la iglesia", salvo por un espeso humo negro. Los bancos se han ennegrecido, como se muestra en una foto tomada por un fotógrafo de la Afp.

Según el portavoz de las Iglesias de Tierra Santa, Wadie Abou Nassar, el sospechoso es "un judío ortodoxo que prendió fuego al interior de la iglesia", construida no lejos del lugar donde Jesús oró antes de ser traicionado por Judas, y arrestado.

"Damos gracias a Dios por la rápida extinción del fuego", añadió Wadie Abou Nassa, antes de pedir a las autoridades del estado judío que investiguen "seriamente" el incidente, citando posibles "motivaciones racistas", como explicación de esta acción criminal.

La prensa israelí ha confirmado que el presunto autor es un judío residente en Gilo, uno de los asentamientos judíos construidos en los últimos años en los territorios palestinos entre Jerusalén y Belén.

La Autoridad Palestina, con sede en Ramallah, Cisjordania, se apresuró a condenar un "aborrecible ataque terrorista", responsabilizando a Israel por los "ataques cometidos contra los palestinos, sus lugares sagrados y sus propiedades", según informó la agencia de noticias oficial Wafa. 

En un tono más mesurado, el gobierno jordano deploró el ataque, limitándose a recordar amablemente a las autoridades israelíes, calificadas como "fuerza ocupante", que "respeten sus obligaciones en virtud del derecho internacional en lo relacionado a la protección de los lugares de culto".

El Estado jordano aprovechó la oportunidad para reafirmar el papel reivindicado por el Reino Hachemita, de "protector" de los lugares santos del cristianismo y del islam en la Ciudad Santa: una manera de oponerse a cualquier forma de aprovechamiento por parte de la Autoridad Palestina, y especialmente de Irán, muy presente en la región, gracias al activismo de las milicias de Hezbollah.

El domingo siguiente al atentado, 6 de diciembre, el Patriarca de Jerusalén de los Latinos acudió a la Basílica de la Agonía, para celebrar una misa de reparación por los sacrílegos ultrajes que tuvieron lugar en el edificio.