La Eucaristía: disposiciones para recibir la Comunión (12)

Para recibir la comunión con devoción, debemos prepararnos cuidadosamente y realizar un acto adecuado de acción de gracias. La preparación para la comunión consiste en meditar con atención y devoción, durante algún tiempo, en el gran sacramento que vamos a recibir, haciendo actos de fe, esperanza, caridad y arrepentimiento, pero también de adoración, humildad y deseo de recibir a Jesucristo. Las oraciones de la Misa para antes de la comunión son una excelente preparación.

La acción de gracias consiste en meditar con atención y devoción en el huésped que acabamos de recibir. Debemos realizar actos de fe, esperanza y caridad, presentar nuestras buenas intenciones, gratitud y peticiones, pero también hacer actos de adoración y ofrecimiento personal. Después de la comunión, debemos, ante todo, pedir a Jesucristo las gracias necesarias para la salvación, para nosotros y para nuestro prójimo, y principalmente la gracia de la perseverancia final, la victoria de la Iglesia sobre sus enemigos y el descanso eterno para las almas de los fieles difuntos.

Cómo se debe recibir la Comunión

Al momento de recibir la Santa Comunión, debemos estar de rodillas, mantener la cabeza modestamente girada hacia la Sagrada Hostia, los ojos cerrados, la boca abierta y la lengua ligeramente hacia adelante en el labio inferior.

Un monaguillo (o cada uno, si no hay un monaguillo presente) sostendrá una patena debajo de la barbilla.

Al recibir la Hostia, se debe consumir sin demora tragándola tan pronto como sea posible. Si se adhiere al paladar, se separará con la lengua, nunca con los dedos.