La Eucaristía: Honrar a Jesús en la Hostia (15)

Debemos honrar a Jesucristo presente en la Eucaristía:

- Adorándolo con supremo respeto;

- Dándole nuestro amor en pago de su amor;

- Pidiéndole su gracia con total confianza.

Cada vez que entramos a una iglesia donde se reserva el Santísimo Sacramento, debemos considerar que estamos en la presencia de Jesucristo. Él es el Dios a quien los ángeles adoran temblando. Además, hay que tener cuidado con cualquier irreverencia, ya sea en la vestimenta o comportamiento, u olvidando guardar silencio y las señales de respeto debidas al Señor y Dueño de todas las cosas.

Jesucristo es nuestro amigo más amoroso que permanece allí en el tabernáculo día y noche, prisionero de su amor. Visitémoslo a menudo y agradezcámosle por tan gran caridad. Sus manos están llenas de dones celestiales, que Él desea prodigarnos: recemos con confianza.

¡Alabado sea Jesús en todo momento en el Santísimo Sacramento del Altar!