La Pachamama lanzada al Tíber: "una buena acción" asumida plenamente por su autor
El joven católico austríaco que arrojó al Tíber en octubre de 2019 una estatuilla de madera que representaba a la diosa Pachamama, se responsabiliza de su acción en una entrevista con Vatican Insider, un sitio considerado muy cercano al Papa Francisco.
Los días 3 y 4 de febrero de 2020, se celebró un simposio en Roma titulado National Conservatism, organizado por la Fundación Edmund Burke, con el objetivo de unir los esfuerzos de varios movimientos conservadores europeos.
Uno de los asistentes a esta cumbre fue Alexander Tschugguel, el joven austriaco que se hizo famoso por haber lanzado al Tíber la efigie de la Pachamama, alusión a la "diosa-Tierra", un ídolo que había sido colocado en una iglesia en la Ciudad Eterna, durante el Sínodo para la Amazonía.
Vatican Insider aprovechó la presencia en Roma de este joven que se define a sí mismo como "tradicionalista", para reexaminar una acción que fue públicamente desaprobada por el soberano pontífice.
Cuando Iacopo Scaramuzzi le preguntó a Alexander Tschugguel cómo califica su acción retrospectivamente, el joven responde que haber lanzado la Pachamama al Tíber fue "una buena acción", que asume plenamente.
"Cuando comenzó el Sínodo, y cuando se celebró el 'ritual de la Pachamama' en los jardines del Vaticano, se preguntó a los padres sinodales el significado de esta ceremonia, pero las respuestas variaron ampliamente. Al principio, nos dijeron que las efigies veneradas supuestamente representaban a la Virgen María y a Santa Isabel, pero un poco más tarde, la respuesta había cambiado, y ahora afirmaban que, si bien eran representaciones paganas, podíamos considerarlas 'en un sentido católico', y finalmente, admitieron que allí solo había una ceremonia pagana: se hicieron muchas preguntas al Papa y al Vaticano, que hasta el día de hoy permanecen sin respuesta".
Alexander Tschugguel justifica su acción en nombre de la fe: "si hay un delito contra el primer mandamiento, es nuestro derecho e incluso nuestro deber luchar contra él".
Cuando se le preguntó sobre la personalidad y acciones del Santo Padre, el joven austriaco respondió señalando una distinción: "Hay dos formas de hablar del Papa Francisco: primero, como Papa, y allí estamos obligados a rezar por la salvación de su alma, y también para que guíe las almas al Cielo; después, podemos hablar sobre sus acciones".
El activista especifica que, cualesquiera que sean las intenciones del Papa, que él "presume buenas", los católicos tienen derecho a discutir la acción pontificia "de manera justa y respetuosa", especialmente cuando estas acciones consisten en implementar la "agenda global de las Naciones Unidas".
A la pregunta de Iacopo Scaramuzzi, quien se mostró asombrado por el hecho de que un católico tenga la audacia de dictar al sucesor de Pedro lo que debe hacer, Alexandre Tschugguel responde: "Es mi deber servir al Papa, y la mejor manera de hacerlo, cuando toma una dirección opuesta a lo que la Iglesia siempre ha enseñado, es gritarle: "Cuidado, va en la dirección equivocada". Es como cuando una persona corre por un valle y está a punto de caer en un barranco, se le debe gritar que retroceda y vaya en la dirección opuesta".
Fuente: Vatican Insider - FSSPX.Actualités - 12/02/2020