La perplejidad de un obispo alemán con respecto al impuesto religioso
Monseñor Gregor Maria Hanke
La replanteación del impuesto eclesiástico, tal como se practica actualmente en Alemania, para permanecer más fieles al ejemplo de pobreza dado por Cristo es, para el obispo de Eichstätt, una condición necesaria para la renovación espiritual de la Iglesia.
Monseñor Gregor Maria Hanke dijo unas palabras durante la recepción de Año Nuevo del Consejo Diocesano el 20 de enero de 2019. El prelado benedictino cree que la reforma de la Iglesia requiere una cierta "renuncia a las posibilidades institucionales de influencia en la sociedad actual".
El obispo de Eichstätt mencionó en particular el impuesto religioso cobrado a los ciudadanos alemanes por el gobierno y entregado al grupo religioso al que pertenecen.
Esto representó una verdadera bendición para la Iglesia católica, ya que significa el 9% del impuesto sobre la renta, es decir, una suma de 5,200 millones de euros en 2012, por ejemplo.
Monseñor Hanke cree que ésta sería una manera de luchar contra la "estrecha complicidad entre la gracia y el dinero" que perjudica a una Iglesia cada vez más secularizada.
El obispo de Eichstätt es uno de los siete prelados que envió una carta de protesta de tres páginas al cardenal Luis Ladaria, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 22 de marzo de 2018. Dicha carta denuncia un documento oficial de la Conferencia Episcopal, cuyo presidente es el muy progresista y liberal Cardenal Reinhard Marx, Cardenal-Arzobispo de Múnich y Frisinga, que propuso permitir a los protestantes asistir y recibir la comunión en las Misas en las que participen sus esposas católicas.
Fuentes: La Croix / cath.ch / Kna / FSSPX.News – 2/5/2019