Mes de la Virgen María - Casa de Oro

Fuente: FSSPX Actualidad

Que nadie se imagine, pues, como ciertos pretendidos iluminados, que María, por el hecho de ser creatura, constituya un obstáculo para la unión con el Creador. Ya no vive María; es Cristo, o mejor, Dios sólo, quien vive en Ella (Gál 2,20). Su transformación en Dios supera a la de san Pablo y a la de los demás santos más de cuanto se eleva el cielo sobre la tierra. 

María se halla totalmente orientada hacia Dios y cuanto más nos acercamos a Ella tanto más íntimamente nos une a Él. 

María es el eco portentoso de Dios. Que cuando alguien grita “¡María!”, responde “¡Dios!”; y, cuando -con santa Isabel- la proclamamos dichosa, responde glorificando a Dios.

San Luis María de Montfort, El Secreto de María, n°21.