Nantes: la catedral devastada
Más de dos meses después del incendio que devastó la catedral de los duques de Bretaña, ha llegado la hora de hacer un diagnóstico preciso de los daños. Los trabajos de reconstrucción serán "los más importantes del período reciente en cuanto a monumentos históricos", explicó la Dirección Regional de Asuntos Culturales (Drac).
Fue en el atrio de la catedral de San Pedro y San Pablo donde el nuevo obispo de Nantes decidió celebrar su misa de instalación, el 20 de septiembre de 2020.
Monseñor Laurent Percerou tuvo la oportunidad de evaluar la magnitud de los daños ocasionados por el incendio premeditado del 18 de julio, provocado por un migrante ruanés en situación irregular a quien se creyó oportuno confiarle las llaves del edificio.
Las obras de reconstrucción llevarán varios años. El gran órgano, que data de 1620, fue afectado por el fuego, por lo que requiere de un importante trabajo de limpieza previo: "al fundirse, el gran órgano depositó plomo en el suelo y en una parte del atrio", explicó el padre François Renaud, administrador diocesano.
El techo de cristal también ha desaparecido por completo, así como la consola del órgano del coro, la antigua catedral -sede del obispo- y parte de la sillería del coro. Tampoco quedó nada del cuadro de Flandrin -Saint Clair, primer obispo de Nantes, curando a los ciegos- que se encontraba cerca de la estatua yacente de Francisco II, duque de Bretaña.
También existen algunas dudas sobre el estado de la bóveda: "Encontramos en el suelo fragmentos de piedra del tamaño de una uña que antes no estaban allí. Esto requerirá que nos subamos a una plataforma para tomar fotos en alta definición", explicó Philippe Charron, gerente del centro de patrimonio, arquitectura y áreas protegidas del Drac.
La diócesis espera una reapertura gradual del edificio, especialmente las partes que no resultaron afectadas por el incendio, o solo muy poco.
"Lo que importa hoy es que estamos encantados de recibir a nuestro nuevo obispo", explicó el Padre François Renaud. Monseñor Percerou tiene mucho trabajo por delante: la diócesis tiene solo 169 sacerdotes activos, y su número continúa disminuyendo rápidamente.
Fuente: La Croix - FSSPX.Actualités
Imagen: GO69 / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0