Nicaragua: el representante del Vaticano abandona el país

Fuente: FSSPX Actualidad

Las banderas del Vaticano y de Nicaragua

¿Es este el último episodio de la lucha por el poder de Nicaragua contra la Iglesia? El encargado de negocios de la nunciatura en Managua, la capital del país, fue expulsado del país y se ha trasladado a la vecina Costa Rica.

El traslado se produjo el viernes 17 de marzo: monseñor Marcel Diouf, que se ocupaba de los asuntos de la nunciatura en ausencia del nuncio, se vio obligado a cerrar la representación diplomática de la Santa Sede en Nicaragua, tras un pedido del gobierno el 10 de marzo de 2023.

En virtud de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, la custodia de la nunciatura y sus bienes fueron confiados a la república italiana. Por lo tanto, las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y la Santa Sede han sido suspendidas.

El origen de la situación

Hace un año, el 12 de marzo de 2022, el nuncio apostólico en Managua, monseñor Waldemar Sommertag, fue expulsado del país. La Santa Sede solo se limitó a constatar la situación: "Tal medida parece incomprensible", especificaba el comunicado de la Santa Sede, que añadía que el nuncio siempre intentó promover las buenas relaciones entre la Sede Apostólica y las autoridades nicaragüenses.

Posteriormente, el gobierno procedió a la detención de varios sacerdotes, religiosos e incluso un obispo que fueron imputados. Algunos de ellos fueron finalmente expulsados ​​del país, pero monseñor Rolando Álvarez, que rechazó esta solución, fue condenado el 12 de febrero a 26 años de prisión por traición a la patria.

El 31 de enero, las autoridades cancelaron la entidad jurídica de Caritas: "el 31 de enero de 2023, mediante el acta 79 de la asamblea extraordinaria de los miembros de Caritas Nicaragua, aceptaron la disolución y liquidación voluntaria de esta organización", según se lee en el documento. Desde 2019, la organización ya no puede recibir ayuda internacional ni realizar sus actividades.

El gobierno también confiscó dos universidades: la Universidad Juan Pablo II y la Universidad Cristiana de Nicaragua. El Ministerio del Interior ordenó a estas universidades entregar la información de estudiantes, matrículas y expedientes académicos al Consejo Nacional de Universidades.

La Universidad Juan Pablo II es una institución de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que funciona como centro de enseñanza superior y ofrece formación de pregrado, grado y posgrado. Fue fundada en 1993 por iniciativa de Caritas.

La restricción de la libertad contra la Iglesia en el país es cada vez más fuerte. Y la situación podría empeorar aún más, como es el caso de las dos procesiones prohibidas por la policía en septiembre pasado en Masaya, al sureste de la capital.