Países Bajos: la eutanasia será posible para niños de 1 a 12 años

En los Países Bajos, el Protocolo de Groningen -una especie de acuerdo entre el Colegio de Médicos y la fiscalía holandesa- garantiza la ausencia de procesos judiciales si un médico pone fin a la vida de un niño recién nacido menor de 1 año, sujeto a ciertas condiciones. La eutanasia ya está en vigor para adultos y niños mayores de 12 años.

Una parte del mundo médico ha pedido la aplicación de este régimen para niños menores de 12 años. El Ministerio de Justicia propuso en septiembre basarse en la excepción penal del "caso de fuerza mayor como emergencia" del artículo 40 del Código Penal holandés.

El proyecto fue presentado a los parlamentarios por el ministro de justicia, y fue objeto de discusión en el hemiciclo. Establece que un médico puede terminar con la vida de un niño entre las edades de 1 y 12 años bajo ciertas condiciones:

  • El sufrimiento no tiene solución, es insoportable y no puede aliviarse de ninguna manera, ni siquiera con cuidados paliativos.
  • El médico ya discutió con el niño el diagnóstico y pronóstico, según su capacidad, y le explicó que poner fin a su vida es la única forma de acabar con su sufrimiento; el niño no da señales de oposición.
  • Los padres están informados y han dado su consentimiento para esta eutanasia.
  • El médico ha consultado al menos a otro médico independiente, cuya opinión, sin embargo, no es vinculante.
  • La acción para poner fin a la vida del niño se lleva a cabo "con cuidado".

La opinión negativa del Colegio de Fiscales Generales

El ministerio solicitó la opinión del Colegio de Fiscales, cuya respuesta fue negativa. El Colegio considera que poner fin a la vida de personas que no tienen capacidad de discernimiento, como algunos niños menores de 12 años, constituye un asunto demasiado importante para ser enmarcado en un simple reglamento ministerial, y no en una ley.

El Colegio subraya la falta de claridad, en particular, en lo que respecta a la diferencia entre el acto médico "normal" en torno al final de la vida y el hecho de poner fin activamente a la vida del niño. El Colegio se pregunta: ¿el término sufrimiento engloba una calidad de vida insuficiente? ¿Hasta qué punto se debe tener en cuenta el sufrimiento de los padres?

La Federación de Médicos Holandeses (KNMG) también emitió una opinión negativa sobre el proyecto. Le preocupan especialmente las repercusiones que podría tener para otros grupos de pacientes que carecen de capacidad de discernimiento.

¿De qué casos estamos hablando?

Entrevistas realizadas a los padres de niños gravemente enfermos, y que les hubiera gustado que la vida de sus hijos se acortara, revelan que estos últimos sufrían principalmente de cáncer, enfermedades neurológicas o metabólicas, del corazón o de los músculos, ataques epilépticos incontrolables, y finalmente la ineficacia de algunas sedaciones al final de la vida.

Estos "casos extremos" plantean inmediatamente la cuestión de los cuidados paliativos pediátricos, no solo en términos de manejo del dolor, sino quizás especialmente en términos del significado de los días contados. Subrayan la urgencia del progreso médico y social en esta área, que la aprobación de un acto de muerte sobre estos niños podría, en muchos aspectos, provocar un cortocircuito.

El gobierno holandés decide regular la eutanasia para los niños de 1 a 12 años

La medida fue anunciada el 14 de abril por el ministro de salud, Ernst Kuipers. La eutanasia se aplicará a niños entre 1 y 12 años cuya muerte sea inevitable y que sufran un dolor insoportable. Según el ministro, esto afectaría a entre cinco y diez menores al año.

Según lo previsto, la medida se implementará a través de un reglamento que se enfocará en un "pequeño grupo" de niños con una "enfermedad o trastorno tan grave que la muerte sea inevitable" y que debería aplicarse en un futuro próximo.

El gobierno de Mark Rutte tiene previsto publicar el reglamento este año y realizar una evaluación tiempo después de su entrada en vigor.

No hay que tomar al pie de la letra lo que afirma el ministro de salud: las leyes sobre la eutanasia, en todos los países donde se han establecido, siguen la ley del salchichón. Se promete que la ley estará perfectamente enmarcada, y que solo se aplicará en tal o cual caso... Y a los pocos años aparece una primera ampliación, ya sea de los casos o de la edad. Es solo cuestión de tiempo.

Una vez que la gente se acostumbra a esta cultura de la muerte, esta última desconoce todos los límites.