Perú: fallo judicial preocupa a los opositores de la eutanasia
Jeringa y pentobarbital para la eutanasia
En Perú, la eutanasia es un delito punible con hasta tres años de prisión. No obstante, hace unos días, un tribunal constitucional autorizó en primera instancia el suicidio asistido de una paciente, basándose en una supuesta interpretación de sus derechos fundamentales.
Ana Estrada, de 43 años, padece una enfermedad degenerativa desde hace 30 años: esta psicóloga de profesión se ha convertido en una figura importante en la lucha por la despenalización de la muerte asistida médicamente y por el derecho al suicidio asistido.
El 25 de febrero de 2021, los jueces peruanos autorizaron su eutanasia: una novedad en el país.
En los considerandos de su decisión, los magistrados precisan que los médicos que le practicarían la eutanasia no entrarían en el ámbito del "delito de homicidio por compasión" que designa la muerte asistida médicamente, y que está condenado por el código penal peruano.
"Se ha logrado el objetivo. Siento una alegría inmensa", reaccionó Ana Estrada en el canal de televisión RPP luego de conocer la sentencia. "Me siento libre. Es una cuestión del derecho a la libertad. Este es el combate por el que he luchado todo este tiempo", agregó.
La respuesta de la Conferencia Episcopal de Perú fue rápida: condenando esta decisión basada en una noción errónea de la libertad que podría sentar un precedente, los prelados peruanos recordaron que "la Iglesia, a imitación de Cristo, el Buen Samaritano, estará siempre presente para cuidar y acompañar a los enfermos, con la certeza de que toda la vida humana es inalienable y tiene un valor infinito porque es un don de Dios".
Según el episcopado, la "terrible experiencia de la pandemia que atravesamos, y que ha provocado la muerte de miles de peruanos, nos ha unido en el incansable esfuerzo por salvar la vida y toda la vida, hasta el último momento, sin distinción o excepción, porque nos anima el amor al prójimo y reconocemos en cada paciente al mismo Cristo que sufre en la carne de su hermano".
En el país de los cóndores, una tierra todavía impregnada de catolicismo, la decisión ha dividido a la opinión pública: "es una decisión pronunciada en primera instancia, pero podría ser la última si el gobierno no apela", especificó un abogado.
Por su parte, los obispos peruanos reiteraron: "la eutanasia siempre será el camino equivocado, porque es un atentado al derecho inalienable a la vida, provoca directamente la muerte de un ser humano y, por tanto, es un acto intrínseco malo en todas las ocasiones y circunstancias".
Empieza la carrera contra el tiempo para los opositores a la eutanasia que quieren hacer todo lo posible para bloquear la petición de Ana Estrada, a fin de no abrir la caja de Pandora del suicidio asistido, que no cesa de desplegar todas las facetas del horror en los países que ya lo han legalizado.
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Fuente: Fides – FSSPX.Actualités
Imagen: Dreamstime / Felipe Caparros Cruz