Respuesta de FSSPX/Actualidad a la crítica ortodoxa oriental

Fuente: FSSPX Actualidad

Un artículo publicado recientemente sobre los mártires heroicos de la Iglesia greco-católica rumana provocó críticas en línea provenientes de algunos cristianos ortodoxos orientales.

En este enlace se puede leer el artículo del que hablamos.

En estas críticas se acusa a FSSPX.Actualidad de ser "parcial", "de apoyar un solo lado" y de no querer hablar honestamente sobre las supuestas fallas de los rumanos y otros cristianos orientales en comunión con la Sede de Roma. Esto no es un nuevo fenómeno.

Cada vez que FSSPX.Actualidad, u otros medios de publicación pertenecientes a la Fraternidad San Pío X (FSSPX), han abordado el espinoso tema de las relaciones católicas/ortodoxas, particularmente en Europa del Este, se ha intentado desacreditar estos textos, a menudo sin prestar atención a los detalles. Parece ser que existen algunas personas en la comunidad en línea ortodoxa oriental que desconocen que la FSSPX, al igual que su apostolado de publicaciones, es un trabajo católico dedicado a producir noticias, comentarios y estudios originales desde una perspectiva auténticamente católica. Tal vez en la mente de algunos esto hace que la Fraternidad sea "parcial", pero no importa... Mientras las empresas editoriales de la FSSPX sigan comprometidas con la exactitud de los hechos iluminados por la fe católica, quiere decir que están cumpliendo su mandato fielmente.

Un siglo de pesar

No cabe la menor duda al afirmar que el siglo XX trajo terribles sufrimientos a los cristianos orientales, independientemente de sus confesiones. La revolución soviética y la eventual propagación del comunismo ateo en Europa cobraron un precio muy alto en las comuniones cristianas de esa región. Millones de cristianos ortodoxos rusos, por ejemplo, sufrieron a causa de las persecuciones, torturas y muertes, junto con los católicos latinos y griegos. Ciertos movimientos nacionalistas, alejados de los principios del catolicismo, lograron convencer a algunos de los fieles para colocar "la sangre y la tierra" por encima del Evangelio a expensas de los no católicos, pero nunca con el apoyo del magisterio. Si bien algunos ortodoxos disfrutan señalando los errores de los católicos rebeldes, no es, ni nunca ha sido, el papel de la FSSPX defender o justificar comportamientos que no sean cristianos.

Sin embargo, la Fraternidad no puede hacer caso omiso ante la complicidad ortodoxa oriental en la destrucción sistemática de la Iglesia greco-católica en la Europa Oriental bajo el comunismo. Las negaciones jamás podrán encubrir el pseudo-sínodo de Lviv de 1946 donde, después de que su jerarquía fuera asesinada o encarcelada, la Iglesia greco-católica ucraniana se "reunió" con la Ortodoxia Oriental bajo el ojo vigilante de los comunistas y la Iglesia ortodoxa rusa. Igualmente, una retahíla de "Sí, pero..." o "Bueno, en realidad..." nunca borrará el testimonio heroico de la fe católica ofrecido por los mártires mencionados en Rumania y en toda la región de Rusia, Bielorrusia, Polonia y Hungría.

Un nuevo siglo de infortunios

Desde la caída de la Cortina de Hierro en Europa del Este, se ha intentado nuevamente cerrar la brecha católica/ortodoxa, aunque sin mucho éxito. La ola ecuménica que se extendió sobre la Iglesia católica después del Concilio Vaticano II tuvo como objetivo, en parte, acercar más a los católicos y a los cristianos ortodoxos orientales. Irónicamente, el indiferentismo confesional que este espíritu ecuménico inculcó en muchos ha llevado a las alas más conservadoras de la Iglesia ortodoxa a cuestionar la fidelidad católica a sus propias enseñanzas. Además, el trastorno litúrgico del rito romano provocado por la introducción del Novus Ordo Missae ha dejado un sabor amargo en boca de muchos ortodoxos, un cuerpo cristiano conocido por su estricta adhesión a la tradición litúrgica.

Mientras que el espectro del comunismo se ha retirado de Europa, al menos por el momento, tanto católicos como ortodoxos se han enfrentado a una nueva ola de violencia en el Medio Oriente provocada por el islam radical. Sin embargo, al mismo tiempo, la Iglesia ortodoxa rusa, en colaboración con el estado ruso, continúa su batalla secular contra el catolicismo griego, culpando a los católicos griegos por el estancamiento del "progreso ecuménico" con Roma y por apoyar la guerra ilegal de Rusia en Ucrania. Lamentablemente, a pesar del constante resurgimiento de la Iglesia greco-católica en sus tierras históricas durante las últimas dos décadas, ni el Vaticano ni el propio Papa Francisco han brindado a los católicos griegos el apoyo que merecen.

La FSSPX, siguiendo el espíritu de su fundador, Monseñor Marcel Lefebvre, continuará diciendo la verdad sobre estos y todos los demás asuntos relacionados con la vida católica y la fe, independientemente de cuán "inconveniente" o "indeseable" pueda ser su voz para aquellos que usan la historia como arma ideológica. Sin que nuestro objetivo sea silenciar una discusión reflexiva, la misión del apostolado de publicaciones de la Fraternidad no se verá limitada por críticas mal dirigidas y mal pensadas. La FSSPX, al igual que la Iglesia Universal de la que forma parte, no es, y nunca será, sierva de los poderes terrenales dedicados a aprovechar el cristianismo para sus propósitos mundanos. El hecho de que esta realidad pueda confundir y molestar a algunos ortodoxos orientales resulta, lamentablemente, nada sorprendente.