Roma 2025: el decimotercer trabajo de Hércules

Fuente: FSSPX Actualidad

La Ciudad Eterna ha comenzado una serie de importantes obras de construcción para recibir a los casi cuarenta millones de peregrinos que se esperan durante el Jubileo de 2025. Pero, un año y medio antes de la apertura de la Puerta Santa, la mayoría de los sitios todavía están en la etapa de licitación, y los retrasos se acumulan.

Todo parecía haber empezado con el pie derecho en enero de 2023, durante la audiencia concedida por el Sumo Pontífice al alcalde de Roma: Roberto Gualtieri presentó luego al Santo Padre, con una gran sonrisa, las 87 intervenciones previstas en la Ciudad Eterna para lograr un metafórico "abrazo entre Roma y el Vaticano".

El importe total de las intervenciones para el Jubileo -planificadas trimestre por trimestre- ascendería a cerca de 4,000 millones de euros, con un doble objetivo declarado: ofrecer la mejor recepción posible a las decenas de millones de peregrinos que visitarán la ciudad del Papa, y al mismo tiempo hacer la ciudad más "accesible, sostenible e inclusiva".

En concreto, para facilitar el acceso a los lugares religiosos y evitar embotellamientos, se prevé, entre otras cosas, convertir en zona peatonal toda el área desde el Tíber hasta la basílica de San Pedro; la circulación de automóviles será subterránea.

Además, se remodelará la estación de San Pietro, ubicada cerca del Vaticano, y sus alrededores. También está prevista una línea de tranvía entre la estación central de Termini y el Vaticano. En teoría, todo parecía perfecto a principios de 2023.

Siete meses después, las sonrisas han dado paso a la preocupación: en su edición del 29 de julio de 2023, el Corriere della Sera reveló que la mayoría de las obras de construcción de carreteras, plazas y vías de comunicación para el Año Santo 2025 están muy retrasadas.

De las 184 obras de construcción previstas en total, solo unas pocas han comenzado: "los datos de nuestro observatorio muestran retrasos generalizados y preocupantes", declaró Francesca De Sanctis, vicepresidenta de la comisión encargada de las obras públicas en la capital italiana.

Y por una buena razón, la mayoría de los sitios aún están en proceso de licitación. Sin embargo, se esperan varios millones de peregrinos en Roma con motivo del jubileo que debería comenzar a finales de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa.

Estas grandes obras no alegran a todo el mundo, porque los automovilistas romanos son los más afectados, y no solo a causa de la gasolina: los primeros cierres y desvíos del tráfico comenzaron en las calles de la ciudad en pleno verano, cuando el número de turistas es más elevado.

Pero, debido al éxodo estival de los romanos amplificado por la ola de calor que azota la ciudad este año, el efecto real de las obras en la red vial debería sentirse más bien el próximo septiembre.

"Habrá algunos inconvenientes, pero el objetivo final es mejorar la vida en la capital", advirtió Roberto Gualtieri. Lo único que pueden hacer los romanos es meditar las palabras que San Pablo les dirigió hace casi dos mil años: "La aflicción produce paciencia, y con la paciencia sobrellevamos la prueba de la cual nace la esperanza" (Romanos 5, 3-4).

La situación es oportuna para un Jubileo cuyo tema es "Peregrinos de la Esperanza"...