Rusia: un proyecto de ley suscita desconfianza y preocupación entre el clero católico
Un proyecto de ley presentado por el gobierno ruso prevé someter a una formación específica a los ministros de religión presentes en suelo ruso que hayan sido formados en el extranjero. La Iglesia católica, minoritaria en el país, denuncia la injerencia del Estado.
"Me parece absurdo que nuestro arzobispo deba regresar al seminario para tomar un curso de historia y espiritualidad rusa", expresó indignado el Padre Kirill Gorbunov, vicario general de la arquidiócesis de Moscú.
Desde finales de septiembre de 2020, la Duma, la cámara baja del parlamento ruso, está analizando una serie de enmiendas propuestas por el gobierno.
En caso de ser aprobadas, los ministros de religión formados en el extranjero se verían obligados a someterse a una formación diplomática, para comprobar su conocimiento del mundo ruso y de la espiritualidad "ortodoxa".
El Padre Gorbunov está convencido: "Los motivos de esta ley son evidentes. El estado siente la necesidad de controlar el panorama religioso", declaró a Catholic News Service, el 1 de octubre.
El vicario de la arquidiócesis de Moscú no tiene la intención de oponer un rechazo absoluto al plan del gobierno: "La Iglesia católica está dispuesta a aceptar algunas de las enmiendas propuestas", aseguró, pero no sin algunos ajustes.
Porque, si los sacerdotes -y las religiosas- católicos formados en el extranjero, y presentes en la Federación Rusa, tuvieran que ausentarse para someterse a los cursos de formación, "un gran número de parroquias y misiones, de las 270 presentes en el país, se arriesgarían a cerrar sus puertas", advirtió.
El Padre Gorbunov insistió en que "la responsabilidad de la educación del clero católico es de la Iglesia católica y no del gobierno".
La ley no tiene como objetivo a la Iglesia católica
Por parte del gobierno, les aseguramos que no se trata de privar a la Iglesia católica de su libertad en la Federación: el propósito del proyecto de ley es evitar que ciertos ministros de religión formados en el extranjero "difundan una ideología religiosa extremista", según se explica en el documento que acompaña a las enmiendas presentadas a la Duma.
¿Quiénes están en la mira de las autoridades? Los imanes islamistas presentes en el país, así como ciertas organizaciones pertenecientes a la nebulosa protestante, que a menudo son consideradas como un frente de oposición a las políticas de Vladimir Putin.
Como era de esperar, la jerarquía "ortodoxa" se ha alineado completamente con este proyecto gubernamental: una forma de continuar ampliando su esfera de influencia en el país, a expensas, en particular, de la minoría católica, que solo representa el 1% por ciento de la población rusa.
Un signo claro de que la Iglesia está luchando por su existencia en la tierra de los zares, es el hecho de que apenas el 4 de octubre pasado, en la fiesta de San Francisco de Asís, el primer obispo católico de origen ruso de los últimos tiempos, fue ordenado en Moscú: el franciscano Nicolai Doubinine.
Fuentes: Crux/Servizio Informazione Religiosa - FSSPX.Actualités
Imagen: Moscowjob.net / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0