Un nuevo fenómeno: las "iglesias sin Dios"
Eliminan toda referencia a Dios, pero persisten en robar a la Iglesia algunas de sus tradiciones, como la asamblea dominical, las lecturas, los cantos y los momentos de silencio: actualmente, los adeptos a la Sunday Assembly, que apareció en 2013 en Reino Unido, están presentes en ocho países.
Una "Iglesia sin dios", así fue como Pippa Evans, la británica iniciadora de la Sunday Assembly describió un movimiento que se ha ido propagando por todo el mundo en el transcurso de algunos años.
En menos de 5 años, el número de estas "iglesias" pasó de 1 a 70, repartidas alrededor de varios continentes. La mayoría se encuentran ubicadas en países anglosajones, probablemente debido a que el "movimiento nació en la cuna de la Iglesia anglicana, y toma prestados sus códigos," explicó Matthew Engelke, antropólogo de la London School of Economics y especialista en humanismo secular en Gran Bretaña.
Este movimiento y él exito que ha tenido - la primera franquicia de la Sunday Assembly se inauguró en 2014 en París - forman parte de un aumento del ateísmo en occidente, según Matthew Engelke: "algunas figuras como Richard Dawkins, Christohper Hitchens o incluso Michael Onfray en Francia, han popularizado una visión no religiosa de la vida."
En la opinión del antropólogo, estos filósofos se han contentado, en su mayoría, con una crítica "puramente intelectual de la religión, dejando a muchos ateos sin ritos y reuniones. Con la Sunday Assembly, ahora hay una alternativa emocional, gracias al aspecto comunitario." - "Emocional" es el calificativo perfecto para esta asamblea religiosa sin dios.
Una vez más se confirma el adagio de Aristóteles, el cual afirma que "la naturaleza detesta el vacío": se creyó correcto, en aras del aggiornamento y la apertura al mundo, relativizar o, incluso, ignorar ciertas exigencias del cristianismo, a riesgo de despojar éste último de su esencia.
La valiente afirmación de la Iglesia de su Tradición bimilenaria sigue siendo, hoy como ayer, la prioridad para luchar eficazmente contra la dilución del mensaje de Cristo en el núcelo de las sociedades cada vez más secularizadas.
Fuentes: The Economist/sundayassembly.com - FSSPX.Actualités - 14/06/2018